top of page
Fenix White F.png

Sam Darnold a un paso de la gloria en el Super Bowl


Sam Darnold está a una victoria de lograr lo que parecía impensado hace algunos años: ganar el Super Bowl antes que otros mariscales de la recordada clase del draft 2018. Mientras nombres como Lamar Jackson, Josh Allen o Baker Mayfield siguen buscando ese anillo, el quarterback de los Seattle Seahawks se encuentra hoy en la antesala del mayor premio de la NFL, tras un recorrido marcado por dudas, cambios y persistencia.


El mariscal de campo de 27 años ha sido la gran cara de una temporada histórica para Seattle. Los Seahawks cerraron la fase regular con récord de 14-3, se quedaron con el primer puesto de la NFC y confirmaron su dominio en el juego de campeonato, donde superaron 31-27 a Los Angeles Rams. Darnold, incluso limitado por una lesión en el oblicuo, firmó una actuación sólida: 346 yardas, tres touchdowns, 25 pases completos de 36 intentos y sin entregas de balón, en una noche que consolidó su liderazgo.


Su camino hasta este punto ha sido largo y poco convencional. Elegido en la tercera posición del draft por los New York Jets en 2018, Darnold fue catalogado prematuramente como un fracaso tras tres temporadas irregulares en un entorno inestable. Pasó luego por Carolina, donde tampoco logró continuidad, antes de encontrar en San Francisco un espacio para aprender y reconstruirse como suplente en un equipo que llegó al Super Bowl. Aquella etapa fue clave para reencontrarse con su confianza y pulir su lectura del juego.


El punto de quiebre llegó en Minnesota, donde explotó bajo la dirección de Kevin O’Connell. En la temporada 2024 lanzó para más de 4.300 yardas, sumó 35 touchdowns y llevó a los Vikings a 14 victorias, aunque la franquicia decidió apostar por JJ McCarthy. Ese escenario abrió la puerta para su llegada a Seattle, que le ofreció un contrato de tres años por 100.5 millones de dólares y lo convirtió en el líder de un nuevo proyecto.


Con los Seahawks, Darnold alcanzó un registro inédito en la NFL: liderar a dos equipos distintos a 14 triunfos en temporadas consecutivas, un logro que solo había conseguido Tom Brady. Más allá de los números, su impacto se refleja en el respaldo del vestuario y del cuerpo técnico, que hoy lo ven como un quarterback maduro, confiable y decisivo en los momentos clave.


Ahora, Seattle parte como favorito para el Super Bowl frente a los New England Patriots, y Darnold se encuentra a 60 minutos de cerrar una historia de perseverancia que contrasta con las dudas que marcaron sus primeros años. Pase lo que pase, su temporada ya es una de las más notables de la NFL reciente y confirma que, en el fútbol americano, el contexto y la paciencia pueden cambiar por completo una carrera.


Comentarios


bottom of page