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La F1 cambia de escenario

hace 3 minutos
1 min de lectura

Max Verstappen llegó a Sepang con una cuenta pendiente, todavía no ha ganado una carrera en 2026 y Red Bull necesita una respuesta después de una temporada en la que Mercedes ha marcado el ritmo. En el regreso del circuito de Malasia al calendario, el neerlandés dio la primera señal al quedarse con el mejor tiempo en los primeros entrenamientos del Gran Premio de Bahréin, disputado excepcionalmente allí.


La historia, sin embargo, no quedó cerrada en la segunda sesión. Charles Leclerc fue el más rápido con Ferrari, seguido por Isack Hadjar y Lando Norris, mientras Verstappen terminó cuarto. El dato que llamó la atención fue otro, el piloto de Red Bull marcó su tiempo con neumáticos medios, mientras varios de sus rivales utilizaron los blandos.


El fin de semana tiene además un ingrediente poco habitual. El Gran Premio de Bahréin fue trasladado a Malasia por la situación en Oriente Medio, provocando el regreso de la F1 a Sepang después de nueve años. El circuito, conocido por el calor, la humedad y el desgaste de los neumáticos, está poniendo a prueba a los monoplazas en condiciones muy distintas a las habituales.


Para Verstappen, el objetivo es mucho más concreto que dominar unos entrenamientos, ganar por primera vez este año. El tetracampeón llega sexto en el campeonato después de 15 carreras y ha reconocido que Red Bull ya trabaja pensando también en recuperar terreno para 2027. Sepang le dio un primer motivo para creer, pero la respuesta definitiva llegará cuando los puntos estén sobre la mesa.


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